Estoy sumamente convencido de que deberían advertirnos cuánto es el tiempo que nos lleva comer mandarinas. Asi como ahora las notas de los portales online indican al comienzo de la nota cuántos minutos va a tomarnos leer la nota, las mandarinas deberian venir con la misma advertencia. Las bananas en cambio son muy rapidas de comer. A tal punto que a veces las venden envasadas con la etiqueta “snack saludable”, como para que algun distraído se percatara de que las bananas son de fácil consumo. Paradójicamente sacarlas de la bolsita que dice “snack saludable”, retrasa nuestro propósito que es comer la banana rapido.
Pelarlas ya es todo un oficio, sobre todo para aquellos que poseemos habilidades motrices por debajo del chimpancé promedio, que seguro le da un mejor uso a los pulgares oponibles. Además comerlas es todo un desafío a mi sensibilidad. Pelarlas es dejarlas desnudas. Partirlas a la mitad es como dejar dos cerebros naranjas separados. Sacar un gajo es crear una oreja naranja separandola del cerebro. ¿Qué sentirá la mandarina? Tanta separación no puede ser un proceso indoloro. ¿Llorará jugo de mandarina? ¿Será inmune a nuestros pensamientos más idiotas?