La libertad como regocijo
como el cable de la luz
donde se posan
las y los palomas

La libertad como calienta camas,
como zona de confort
La libertad como
” no me muevas de mi cable de luz,
me estás oprimiendo”

Pobres tontos
Por querer ser gavilán*

La libertad como renuncia a todo proyecto colectivo
como
” ¡Oh rayos! mi individualidad,
la más preciada de todas,
se disolverá en este guiso plebeyo”

La libertad como escudo y espada
de la singularidad artística,
como catapulta al reconocimiento.
Al reconocimiento de los megustas,
no al reconocimiento de dos caras que se miran.

Brindo porque hayamos dejado,
como humanidad,
de pensar a la paloma
como símbolo de paz
y la pensemos como idiota

 

* Tomado de este Tema del Peyote Asesino, que a su vez es una versión de un tema de José Luis Perales