En la mañana del jueves un hecho rompió con la tranquilidad de un supermercado de Cordón. Según contaron fuentes cercanas a Periodismo Verdadero todo comenzó cuando una jubilada se encontraba en la caja del supermercado. La señora se levantó la parte delantera de su vestido y, realizando el mismo gesto que hacen los niños cuando embolsan sus remeras para llenarlas de golosinas, comenzó a llenar su vestido de mentitas. Hasta ese momento nada fuera de lo común. El muchacho que trabajaba en la caja hacía la vista gorda mientras la señora. con una mano sostenía el celular con el que simulaba hacer una llamada telefónica y con la otra llenaba su vestido de mentitas. Luego él le cobraría las leches descremadas por las que efectivamente pagaría y ella saldría caminando con la dificultad de tener el vestido embolsado.

Sin percatarse de ello, se le cayeron dos paquetes de mentitas a la doña. La gula la había llevado a cargar con más paquetes que lo habitual. Rápidamente un niño que caminaba por la misma vereda aprovechó la oportunidad y agarró ambos paquetes.

 

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La prueba del crimen, el paquete que el niño no llegó a probar

Se sentó el murito del supermercado, abrió el paquete y cuando se disponía a comer la cuarta mentita el cajero ya había llamado a la policía. Luego de unos minutos el niño ya se encontraba en el patrullero. El oficial antes de ingresar al patrullero se comió el resto de las mentitas. “Creo que están vencidas” dijo.

El mismo día el juez procesó al chico. En declaraciones a Periodismo Verdadero afirmó “Como encarnación de la justicia en la tierra creo que tengo un rol bastante importante que jugar. Hay un estado de alarma social y no voy a ser ajeno, creo que lo más correcto es aplicar las medidas punitivas más fuertes que pueda siguiendo los primeros impulsos que me surjan. Mi vecino que vive en el apartamento de enfrente me dijo “sos un capo”. Y yo me quedo contento ¿viste?”

La madre al ser consultada sobre la situación no quiso dar declaraciones pero off the record nos dijo “Me parece perfecto que ese gurí aprenda algo, lo único que hace es sacarse selfies. El juez me había planteado que cumpliera con medidas sustitutivas pero yo le sugerí que desistiera lo mejor para él va a ser la cárcel. Por suerte me hizo caso. Sé que esto es duro, yo quiero lo mejor para él pero también quiero lo mejor para el país. Lo mejor va a ser que se pudra 30 años en la cárcel así aprende a no robar. Les pido expresamente que no me citen en su artículo”