Los edificios sangran hojas por todas partes. Hojas que se lleva octubre. Yo sangraba también por esos días. Me manchaba el rojo hasta quedar desnuda. 

No llegué a ver el sol de la mañana en tu piel. Me fui por el puente de colores, donde todo es naranja aunque no atardezca. Caminé porque quería sentir los pies en los adoquines, tomar sus formas, como quería sentir hoy la tinta en el papel.

Lund sabe donde esconderte.

Y puse las manos en agua caliente para que se me vaya el frío pero duele. Duelen mis manos rojas. Duelen y sangran octubre.