Como mostramos en primicia exclusiva la semana pasada, el vaticano inauguró su red social “PuraBook” (enlace al final de esta entrevista), en homenaje a la magistrada uruguaya. Por la enorme difusión de la noticia varios sectores de nuestra sociedad han alzado la voz tanto en favor como en contra de esta iniciativa. Dentro de la interna de la iglesia el tema ha suscitado reacciones variadas, desde un apoyo incondicional al sumo pontífice hasta acusaciones de herejía. Por esto el equipo de Periodismo Verdadero decidió trasladarse hasta la iglesia matriz de Montevideo y entrevistar al arzobispo de la ciudad, Daniel Sturla.

Entrados en la iglesia, nuestro entrevistado nos espera de frente a una imagen de la virgen, al sentir nuestra entrada toma su billetera para guardar unos pesos que tenía sobre su escritorio (la imagen nos delata se ve) y vemos en ella, sin disimular nuestro asombro, una foto carnet de Nicolás Cotugno (su predecesor). “Un santo hasta que dejó los hábitos” -dice- “ahora toma vino fuera de misa, miente cuando juega al truco y usa WhatsApp. Igual creo que a beatificarlo llegamos”.

Nos sentamos frente a frente para inquietarlos con nuestras preguntas y de paso inaugurar una nueva sección en este espacio: el 5×5 de Periodismo Verdadero.

-Buenas y santas tardes padre-cardenal-arzobispo. Muchísimas gracias por recibirnos

-Estimado Leondro, estoy muy contento de recibirlo. Me advirtieron de ustedes, los de Las Sobras, que viven una vida de vicios y herejía. Pero uno debe ser abierto, como Cristo, y estar listo para recibir los golpes.

-Me alegra que sea usted quien pone el tema sobre la mesa. Imagino que sabrá de nosotros por nuestro equipo periodístico (Periodismo Verdadero) al que pertenezco y me debo. Una de las razones de esta entrevista era consultarlo acerca de PuraBook, la red social que inauguró el vaticano hace unas semanas atrás y de la que Periodismo Verdadero se hizo eco. Queríamos saber su opinión sobre la homenajeada y si ya hizo uso de dicha red padre.

-El nuevo vicario cambió drasticamente la forma de llevar la Iglesia a las personas. Y me parece bien: yo, desde mi humildad cristiana, estoy intentando hacer lo mismo en este país. Quiero que Uruguay vuelva a ser un país católico como antaño, con feligreses por doquier, digno de un Reino del Cielo, pero en la tierra. Sobre si usé la red social, debo admitir que no lo logré. Soy muy malo con la tecnología, en lo que sí soy bueno es en leer textos sagrados en latín. En eso sí, tengo un gran talento del cual estoy orgulloso.

Ajá. Veo que tiene muchos textos en Latín en este escritorio. Si yo le leo esto por ejemplo: “Et iterum dico vobis facilius est camelum per foramen acus transire quam divitem intrare in regnum caelorum”. ¿A usted que le parece padre?

-A mí me parece que está en latín joven.

-Concuerdo plenamente. Comentarios como los vertidos recién a favor de un estado católico le han valido ataques de diversos frentes de la sociedad. Sin embargo miembros del clero lo han defendido anteponiendo como argumento la realidad del país desde su controversial pedido: invasión de mosquitos, Uruguay perdiendo dos partidos seguidos por primera vez en la eliminatoria (con cambio de relator incluido), el morrón a precio de oro o Ignacio Álvarez considerándose feminista son solo algunas de las penurias por las que ha pasado el país desde que a usted se lo lapidó por sus declaraciones.
¿Cómo ve esta realidad país?

-Aunque resulta obvia la pregunta, la responderé de todos modos. Lo que sucede, joven, es que la sociedad (si aún se la puede llamar así) ha perdido todos sus valores. Y esas pobres almas atormentadas, que lejos de la moral cristiana, nos atacan, son las mayores víctimas de ese cambio. Los más perjudicados son los pecadores y nosotros queremos ayudarlos a salir de esa condición. Con la mayoría de los ejemplos de penuria que da estoy de acuerdo, pero no en el último. Nacho Álvarez es precisamente un feminista, compartimos la misma visión de la mujer: Boca cerrada y piernas abiertas solo para procrear; lástima que él tenga esa tendencia de visitar a los burdeles, si no sería un cristiano ejemplar.
Volviendo a los pecadores: nosotros queremos ayudarles pero ellos no se acercan a Dios, por ende él castiga. Hay gente que aún duda y eso es incomprensible. Fíjese usted en los mosquitos que menciona por ejemplo, Dios vio este estado de inmoralidad y llenó los baldes laicistas (que yo advertí nos sacásemos) de agua para que se saturara de mosquitos la ciudad. Una plaga como las de Egipto ¡y con los baldes boca abajo sin que se les caiga el agua! ¿Cómo explican esto los escépticos? Jaque mate ateítos.

No puedo más que discrepar con usted pero debo ser profesional y continuar esta entrevista. ¿Qué opina de Francisco?

Pero tranquilo joven, si el Cristo se hubiera enojado cada vez que alguien discrepaba con él, no hubiera creado la religión más popular del planeta. Única verdadera, claro. Francisco… Tenía fama en la iglesia de ser un fiel intachable, de esos que colabora permanentemente con el diezmo. Ahora que se supo que ese dinero venía de depósitos poco claros en ese tal Cambio Nelson, su imagen se erosionó un poco pero nada que 6 meses recluido en un hotel cinco estrellas y diez “Padre Nuestro” no puedan redimir.

-Francisco el papa, padre.

-Ah, joven, usted debería referirse con más respeto al representante de Dios en la tierra. Soy arzobispo, no adivino. Más allá de sus tendencias populistas, Francisco es alguien de respetar. Alguien que llegue al trono de San Pedro y se ponga el nombre de Francisco de Asís, un defensor de los pobres y los desprotegidos, y no el típico Juan, evidentemente no se rinde ante nada. Sin embargo, me parece indefendible su labor durante la dictadura. Se alió con algunos enemigos de la cristiandad. Pero como es mi jefe, no dire más. En la Iglesia también conocemos la disciplina partidaria.

-La última monseñor y nos vamos porque perdemos el 117: un mensaje para sus fieles luego de esta semana de turismo.

-Siempre pinchando usted, pero como dijo una vez Jesús, pondré la otra mejilla. Son todos iguales en la prensa laica. A mis fieles, y los que todavía no lo son -ya lo serán, tranquilos-, les deseo una buena vuelta a la rutina luego de la siempre tan hermosa Semana Santa. Recuerden que es el amor al prójimo el mayor motor con el que cuenta el ser humano. Y ese amor es mayor si el prójimo es cristiano. Así que nunca está de más intentar evangelizar un par de infieles, para que el amor sea mayor. Por último, los llamo a no ceder en la lucha por la libertad de culto y no dar su brazo a torcer en el caso de la Virgen. Tiene que salir. Sí o sí. No nos rendiremos, la Iglesia uruguaya es como David luchando contra Goliath: con nuestra inteligencia y razón venceremos a los insensatos.

-Muchísimas gracias por recibirnos y por mostrarse siempre sincero. Que pase bien Cardenal

-Muchas gracias, joven. Ya le llegará la hora y dejará de vivir en el pecado. Saludos.

El vaticano crea su red social: Purabook