Contame otra vez el final de esa película romántica que te hizo llorar como loco.
Hablame de tus miedos e inseguridades.
De todas las veces que te miraste al espejo y te sentiste lejos de un estereotipo inalcanzable.
Confesame de tus manías y obsesiones respecto a qué crema de afeitar elegir o qué prenda te hace ver más musculoso.
Contame cuántas veces tuviste que contener la emoción al ver un viejo amigo, sólo para que no piense que sos un “marica”.
Hablame de las burlas que recibiste a la hora de decirle que ser un “marica” no es nada malo.
Mostrame tus pasiones, tus dibujos, tus poemas, tus bailes, tus canciones, tus sueños de la infancia.
Hablame de aquella vez que te enamoraste y te rompieron el corazón, y no pudiste contárselo a nadie.
Contame todo lo que sabés de religión, política, deportes, música, cine, matemática o historia, sin la necesidad de competir conmigo, como tantas veces –de seguro –lo hiciste.
Manifestate otra vez en contra de la violencia, y recibí con un fuerte abrazo a aquel que quiera resolver todo a las piñas.
Enseñame como ser una mejor persona, porque a veces me olvido.
Gritale al mundo entero que no sólo pensás en fútbol y en sexo.
Dejame contornear con mi mirada tu silueta en la penumbra.
Sentite libre de sonrojarte cuando te diga que me gustás.
Porque me gustan los hombres que se muestran como seres humanos y no como súper héroes.
Porque me gustan los hombres que esconden una historia detrás de cada lágrima y detrás de
cada sonrisa.
Porque me gustan los hombres que sienten, lloran, ríen, aman, crean, cantan, militan, bailan,escriben, leen, se emborrachan, tejen, cocinan, limpian, juegan, hacen deporte, trabajan, estudian, y no se limitan ni dejan que los limiten.
Porque me gustan los hombres que no temen amar a otros hombres.
Porque me gustan los hombres que también son hijos, padres, abuelos, sobrinos, nietos, tíos, novios, esposos, amigos, pero sobre todo compañeros.
Porque me gustan los hombres conscientes, que luchan por la igualdad y la justicia.
Porque me gustan sus miradas, sus barbas, sus texturas, sus labios, sus sonrisas, sus brazos, sus formas, sus gestos, sus besos, sus pintas, sus orgasmos.
Porque me gusta que sean tímidos, carismáticos, fiesteros, torpes, inteligentes, románticos, pervertidos, demostrativos, graciosos, raros, humildes, sensibles, fuertes, pero sobre todo, reales.
Porque me gustan los hombres que besan intensamente y los que se ponen nerviosos; los que cogen y los que hacen el amor; los que exploran y se dejan explorar; los que entienden que el placer es mutuo y lo practican a la perfección; los que te escriben al otro día y los que no; los enamoradizos y los distantes.
Porque me gustan los hombres que no dejan que un mandato estúpido cuestione su masculinidad.
Porque me gustan los HOMBRES y no los machos.

Valentina Da Fonte