Días espaciados, e s t i r a d o s
tan largos que uno alcanza a perderse
en la distancia entre un instante           y otro.
Abismos atemporales
que envuelven y asustan
que tragan y escupen de a poco
dudas que carcomen.
¿Se acabará por fin?
¿Llegará la hora del descanso?
¿El tiempo de la asimilación y el acomode?
¿O durará por siempre este letargo de entendimiento y desilusión?

Ahora entiendo tus palabras

              claro

 

ahora que no estás acá
pidiéndome que pare
 
.
 

que me recueste contigo a contemplar.

Acá donde me encuentro en pausa,
aprecio cada uno de los millones de movimientos
que pueden sucederle al cuerpo

en quietud

Y en quietud maldigo, blasfemo, desprecio 

las horas perdidas en ansias 
ansias que con el permiso de mi ingenuidad
aplastaron preciados momentos de espera
momentos de observe, calle y comprenda.
uff

 
Obsequios que uno no busca
regalos que están ahí
presentes al alcance de estas manos
que nunca supiste abrir.
Eva Luna