I

Estás a un beso de distancia
y yo aquí
sin besos
ni labios.

Estás de mí
a tan sólo una mirada
y yo aquí
de ojos cerrados.

Tan lejos como un roce
estás,
y aún, heme aquí
maniatado.

Tan cerca estás como un grito
y yo aquí,
en mis palabras,
ahogado.

II

Yo soy sólo un soñador
y tú un sueño
devastador
Sos suspiro de alivio
yo soy un alarido sofocado
tibio

Yo soy dolor constante
tú sos muerte silenciosa
distante
Soy un ápice de cordura

inconstante

Sos poesía reciente
fluída;
yo soy un verso cada dos meses… sin rima.

III

La vida le da vueltas a mi cabeza.
Mi cabeza le da vueltas a la vida.
Las vueltas le dan vida a la cabeza.
La vida le da cabeza a las vueltas.

IV

Entre una débil palabra
se posa el silencio en mi mano
silencio que es un grito en vano
retumba una risa macabra

A la merced de un susurro
el mundo se calla y se pierde
la vida se parte y no vuelve
el aire es distante e impuro

Su rabia alivió mis penas
sus manos me dieron alas
cortaron esa distancias
que ahora son penas ajenas

Se quemó la rama de olivo
el sol ya no brilla a lo alto
la luna murió en el asfalto
y yo me quedé cautivo

Un par de distancias muertas
se quedan sin verme partir
y por intentar sentir
también yo me quedo sin verlas

VI

La distancia me ha dejado encerrado
y me arrastró con ella hasta el olvido

Lejos

sólo

distraído.

La distancia ya no me lleva consigo…
¿será que me ha destruido?

Torpe

baldío

abandonado

Aturdido por mil voces que no me dejan oír el silencio
y que entre sí no se dejan escuchar.

Vacío

oscuro

mutilado.

La distancia se cambió de nombre
y ya no se cómo la he de llamar.

Indeciso

inexpresivo

cegado

Nadie se acuerda de mí;
nadie me vino a buscar

La distancia me robó la inspiración
y se llevó mi ganas de volar.

Derruido

lastimoso

olvidado

Ya nada espero de ti,
Distancia,
yo sólo espero olvidar.