En el pasillo de 16 puertas pasan cosas que casi no entiendo.

El que ha vivido suficiente reconoce los pasos de los habitantes, o las sutiles distancias. El que ha vivido suficiente reconoce el largo de los pasos, las D I S T A N C I A S. Reconoce quién se acerca, quién golpea, quién se encierra.

 

En el pasillo de 16 puertas pasan cosas, algunas las entiendo.

Pasan conversaciones de lingüística, política exterior, arqueología, arte y utopías. En el pasillo, ahí en el pasillo, que esta completamente iluminado o completamente oscuro me paré atrás de puertas que no me animé a golpear y volví con los zapatos en la mano.

En el pasillo a veces se escuchan cartas pasar por debajo de las puertas y se ven notas que dicen “por favor limpiar”. Se escuchan conversaciones con familiares que están lejos y entran canciones por los tubos de ventilación. Una, dos, mil veces.

El pasillo de 16 puertas nunca huele bien.

En el baño (en el pasillo) leí sentada en el wáter miles de veces: “det är tråkigt att inte ha någon att leka med”, un día lo entendí.

 

En el pasillo de 16 puertas pasan cosas. La mayoría no las entiendo.

Caen pelos en la ducha y lloramos cuando no hay tiempo.

Aparecen tortas veganas incomibles que desaparecen durante la noche y dejan platos que nadie quiere lavar.

En el pasillo hay líneas, líneas de otros túneles, que atraviesan cuartos. Creo que te sentí en las paredes amarillas.

Las puertas se abren hacia la izquierda y a veces las camas son para dos.

En el pasillo de 10 cuartos, dos duchas, dos baños, cocina y depósito pasan cosas. A veces las trato de entender.

Pasan abrazos y buenas noches. Pasan mañanas de alarmas que suenan inatendidas.

En el pasillo (espero) no todo se escucha.

A veces se abren puertas de mundos con posters de bandas indie y fotos pegadas con cinta scotch.

En el pasillo se cuela la soledad. Entra con el frío y se materializa en la luz apagada. Se condensa en lo vidrios empañados de nosotros hasta evaporarse.

En el pasillo se convierte todo en pasos.

Golpeamos para avisar, no para preguntar.

 

En el pasillo de 16 puertas pasan cosas. Intento entender.

 

Qué es lo que pasa.

 

Por donde se mete el frío y porque se congelan los huevos.   Quiero entender porque la luz hace ese ruido, porque bailamos arriba del sofá y dónde esta el control de la televisión. Intento entender quién mueve muebles y deja notas, quién se lleva la tasa de los Beatles. Porque se ahogan todos en el rincón dónde se forman remolinos.

En el pasillo de 16 puertas, creo, me dijiste, te intente decir, no sé si se escuchó, a veces no se escucha. Creo que pasó algo que intenté entender. En el pasillo creo que no entendí. Creo que me quedé a 3 pasos de la puerta. Creo que escuché el sonido. En el pasillo, creo, nunca entendimos, nunca escuchamos. Creo nos quedamos en la distancia. Creo, las paredes son muy gruesas y por ahí no pasa, no entra. Creo que me fui a mi cuarto, porque siempre me voy a mi cuarto. Me fui con los zapatos en la mano.