Mí vida no es solo apocada, gris, chata y triste
también me puedo reír de mí mismo

Es la lágrima de samba en la punta de los pies* y la sonrisa en la boca
Es el placer de escribir más que una caricia sin significado en un baile de electrónica
Es pasarme fuerte la lengua atrás de los dientes
entre los dientes y la encía
de canino a canino

Mi vida es cuando, con la espalda torcida y la cabeza entre los hombros
levanto las cejas, las pestañas y los ojos en ese orden
Es ratearme de la humanidad un rato cuando la encuentro insoportable

Tengo un poco de vida, un poco de muerte, todo entreverado, y así unas veces más, mientras tanto, tiro

*Verso tomado de la canción A mulher do fim do mundo de Elza Soares