Los autos se arrastran por la avenida

y las horas caminan como arañas.

Ayer dormiste hasta el mediodía,

hoy, a las siete ya había ruido a feria.

Unos pisos más arriba

se escucha

una aspiradora

¿Es la tranquilidad?

 

No, ayer tomaste tres pastillas.

Tres veces no, tres veces nunca.

 

(Que me chupe la puta aspiradora)

 

¡Qué buen día!

Hoy no amanecí vomitando en el umbral

y hace doce horas que no pasa nada,

pensás, qué tranquilidad.

Los que te prohíben llorar

te regalaron

uno de tus zapatos.

El otro tiene agujeros

y un clavo en la punta,

pero es el más tuyo de los dos.

 

CLICK – CLICK – CLICK

Tres veces no, tres veces nunca.

 

(Tres veces no salió la bala)