Quiero dejar de escribir mierda.

– Ahí tenés tu primera frase.

A lo que escribo le cuelga una etiqueta con tu nombre y apellido escrita por tu mamá cuando tenías 5, para que no lo pierdas.

Me traiciona el eterno devenir al ser y al amor; al ser con otro.

Pará. Volví a escribir mierda.

Aprendí que si parto mis palabras las entiendo mejor.

Entonces

Las secciono

Las

Diseco

Lentamente

Plano

por

plano.

Yo no quería escribirte una vez, qería escribirte siempre.

Todo lo que no me salió nunca decirle a los ojos ni a vos ni a ella.

Cuando me curé de la simpleza impotente le decíamos piedras y olas a las estrellas y terciopelo a mi piel. Perfección a la simpleza y te quiero a los recuerdos de los que ya no están.

Cuántos vinos me tomé sin mirar a los ojos.

Pero quiero dejar de escribir mierda. Sobre la mierda.

Tu mierda. Mi mierda.

La sana mierda de la no correspondencia con tu idealización.

Partida,

Me libero de mis amores de mentira

Los quiebro.

Celebro, al fin, la muerte marchita de todo lo prematuro.

Meterte en la ducha conmigo y pasarte jabón por todas las mentiras bordadas. Salir del perpetuo flote en un abdomen con el ombligo para afuera.

Y sé que me voy a caer cada vez que te cruce, cada vez que te vaya a ver, desde la esquina, observando el panorama en el que no soy nada, una sombra, un remanente en el fondo de la botella del vino.

Irte a ver,

A verte,

A ver

cómo se caen los fundamentos de mi narcisismo.

A ver

cómo no se queda nadie,

sólo yo.

Se fueron todos.

En el colchón quedo sólo yo,

hablando sola,

todavía durmiendo con la remera de tu banda.

Pero no quería escribir mierda.

No quería escribir sobre amor.

Es el eterno devenir en mi incapacidad para vincularme sin idealizar, a los demás, pero sobre todo

A mi misma.

Así que mejor me desprendo del satélite mental con tu nombre.

Me vuelve ingravitable sobre mí misma.

Quiero tener una voz suave, que me permita cantar todos los mantras que vengo pensando desde que se complicó todo.

Ya no necesito convencer a mi olvido

El mundo me tiene así,

El amor me tiene así,

La sangre me tiene así,

Perdida, vaga, lejana, nómade

Nómade,

No me hables más de otro amor no correspondido.

Nómade,

No te vincules sin ganas de amar.

No pienses que dar amor es hablar de mierda

Cuando hablás de amor hablás de verdad hablás del poder más humano que te concedió tu estructura. Sabías de amor desde que naciste y sabías amar antes de aprender las mentiras del amor romántico.

El amor te espera en cada sonrisa y en cada par de ojos.

El amor, te pide fraternidad y te pide, que de vuelta, te compadezcas de la magia.

Padres separados y abuelos muertos no te privan de devolver lo que sentís al mundo.

No estás escribiendo mierda.

Estás dando amor

cuando leés estás palabras.