Ya no podemos jugar más
En los hermosos recónditos rincones
(Donde nos escondíamos)
Escondemos hoy nuestras miserias

Somos los muñecos
Y quienes nos manejan
Solo tomaron de nuestra inocencia
Su brutalidad
(El sadismo de desmembrarnos)

Ya no podemos jugar más
El apuro mató al disfrute de las corridas
Y la curiosidad ya no es alimento
(No tira hasta fin de mes)

Intentamos salvarnos
Mutamos el pisar manos por cabezas
Para trepar

Perdimos
(Ya no podemos jugar más)