Caminar por los tubulares en el Cementerio del Norte es caminar entre los agujeros de la muerte. Una especie de túnel con puertas, o nichos donde se guardan los ataúdes sellados por cemento. Pequeñas y humildes casas para la muerte. Están ubicados por los caminos de la clase baja del Cementerio porque, obviamente la injusticia social se vive también estando muerto. Algunas de las puertas están más decoradas que otras. Supongo porque hay gente que nunca va y otras sí y llevan sus arreglos. A mi abuela la enterraron al lado de un nicho que tenía una placa con el escudo de nacional y unas flores de plástico. Cerca de ella, también había otra puerta pero con el escudo de Peñarol pintado a mano. Ahí entendí del todo la frase: Manya hasta la tumba.

Leí por ahí que los señores encargados de sellar las puertas estaban pidiendo ayuda psicológica porque pasaban aproximadamente 10 entierros por día y la carga emocional y la tristeza ajena los consumía. Un tipo contaba que pasaba más tiempo entre los muertos que con los vivos. Y que al trabajar tanto ahí no sabía relacionarse con los vivos. De todas formas, ellos (todos hombres) son muy silenciosos y respetuosos.

El Cementerio no es un lindo lugar para visitar. Mi tía me contó que hace unos años fue a visitar a sus viejos y un tipo apareció en un caballo para robarle la cartera, o algo así. La verdad no entendí muy bien pero la imagen me pareció surreal y muy pintoresca. Antes, por los 80, contaba mi madre, que su abuela las llevaba todas las semanas. También a mis otros tíos y a sus primos. Era un paseo familiar.  Para ellos era un juego. Jugaban a la escondida, corrían, y recogían agua para regar las plantas y flores. Sabían dónde estaban todos los familiares y tienen buenos recuerdos del lugar. Que ahora deben confundirse con nuevos recuerdos borrosos de tristeza.
Miraba y pensaba que no podía ser, que ahí no podía terminar todo. Y en ese momento veo como cierran a la puerta de la nueva casa de mi abuela y como una cucaracha se mete antes de pasar el último retoque de cemento.