Nací a la orilla del río
con la fuerza del arrayán
y como el río, viá dentrar
si permiten sus oídos
puesto que es mi cometido
y lo será hasta mi muerte
huir de fortuna y suerte
pa no sacarle tajada
a lo que es de la manada
y no de aquel que lo advierte

El río anda sin freno
y ansí andaré hasta partir
que si el zurdo deja e’latir
no será por latío ajeno
serán la lluvia y el trueno
mi Tierra, herida hermana
quien me arranque la mirada
y me deje de rodillas
cuando desde la cuchilla
deje de brotar el agua

Maldigo a aquel que se diga
sin dejar que se discuta
merecedor sin disputa
de tierra que no cultiva
que con ella no se abriga
y le cree al alambrao
ornamental y encerrao
de su pueblo se alejó
y sus raíces marchitó
con su vicio aburguesao

Por si he de maldecir
que la mama me perdone
pues no soy del que se esconde
ni del que baja la mirada
soy feroz como una daga
voy sin preguntar a dónde

Yo soy uno con la Tierra
con cada uno de mis pasos
con mis piernas y mis brazos
como extensiones del suelo
sin martirio ni consuelo
ni comodín en mi mazo

Por ahora me retiro
así que vuelvo a la décima
aún con virtú pésima
y poca pizca de estilo
voy guapiando por el filo
de mentiras y verdades
para ver las falsedades
del que se dice dueño
es el títere del sueño
del hombre blanco y sus males.

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