Buscar

Las sobras del cumpleaños

Las sobras del cumpleaños, la mañana siguiente en la que nos abandonamos por completo a disfrutar de los restos de torta en plena calma; los bordes de la asadera que raspamos para rescatar los últimos rastros del dulce de leche y los recuerdos de la noche anterior. Así es lo que escribimos, como un souvenir de la cabeza.

Autor

ana2107

¿Si no es ahora, cuándo?

En mis primeras experiencias de militancia un compañero me enseñó una lección importante. Todas las decisiones hay que tomarlas con la cabeza 10 años en el futuro. ¿Qué voy a opinar dentro de 10 años sobre mis actos? ¿Qué consecuencias... Seguir leyendo →

Mis amigos I

A Paulina ya le dije 100 veces que no quiero volver a la literatura, ya no me interesa le repito. Pero Paulina es terca. Una vez me confesó que siempre quiso ser mi amiga, pero al parecer yo no le... Seguir leyendo →

Los trenes que nunca me tomé

Me desperté pensando en la peregrinación al Cristo Obrero, todo los veranos, siempre que fuéramos un poquito hacia el este.  Las curvas de Dieste en ese paisaje tan insípido, la luz rojiza entrando por aberturas escondidas. Nosotros, ateos, siempre turistas,... Seguir leyendo →

En blanco

Hace 3 meses que los vecinos pintan el living de blanco. Los espiamos por la ventana mientras cenamos. Todas las noches prenden las luces y se ponen a pintar. Pintan, discuten, cuelgan un cuadro, lo descuelgan y vuelven a colgar. ... Seguir leyendo →

Pasillos

En el pasillo de 16 puertas pasan cosas que casi no entiendo. El que ha vivido suficiente reconoce los pasos de los habitantes, o las sutiles distancias. El que ha vivido suficiente reconoce el largo de los pasos, las D... Seguir leyendo →

migrar

Migrar es humano pero tiene gusto amargo y duele, igual que el limón A mi no me echaron pero soy exiliada porque no puedo volver Migrar es vaciarse del devenir incesante que atrapa Migrar es rojo Rojo agridulce, sereno, de... Seguir leyendo →

Hilos

Tengo arena en todas las cosas. En los bolsillos de pantalones y adentro de los zapatos. Arena pegada, de playas que ya están vacías. Montevideo se me pega como la arena a todas las cosas. Se me enrieda en el... Seguir leyendo →

Sangrar

Los edificios sangran hojas por todas partes. Hojas que se lleva octubre. Yo sangraba también por esos días. Me manchaba el rojo hasta quedar desnuda.  No llegué a ver el sol de la mañana en tu piel. Me fui por... Seguir leyendo →

Montevideo/3

El mar que todos dicen que es un río, por el agua marrón arremolinada.

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: