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Las sobras del cumpleaños

Las sobras del cumpleaños, la mañana siguiente en la que nos abandonamos por completo a disfrutar de los restos de torta en plena calma; los bordes de la asadera que raspamos para rescatar los últimos rastros del dulce de leche y los recuerdos de la noche anterior. Así es lo que escribimos, como un souvenir de la cabeza.

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Cuento

El asceta

      I   Tras terminar el último vaso de cerveza, sólo quedaban los rastros casi uniformes de la espuma y la marca de donde se habría apoyado su labio. «Un cigarro más y a lo nuestro», se repitió... Seguir leyendo →

Continuidad del estanque

Continuidad de los parques de Cortázar es el barro del que se sirve para hacer este cuento

Hipocondría falluta

Marqué el número, esperé a ser atendida, saludé, hice saber mi solicitud, coordiné la fecha, di las gracias y corté; todo con la absoluta convicción de que “tengo cáncer”. Mi abuela tuvo, y hace casi medio año, también la hermana... Seguir leyendo →

No hay más remedio que escribir

Y tampoco hay otra manera de empezar a contar esto, y aunque es una porquería, es la manera en que es real. Contar implica hacer un equilibrio entre lo que realmente vale la pena contar y lo que no pero... Seguir leyendo →

A las 7:10 de la tarde un domingo, caminaba hacia donde yo creía era "abajo", a juzgar por la elevación del terreno. Al final del camino de pedregullo había un cielo. Era el cielo de las 7 de la tarde,... Seguir leyendo →

Urlich y ∞

“Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro.” Descartes. Aquella tarde iba al centro molesto por tener que volver a solucionar no sé qué asunto en la misma sucursal donde había estado hacía tres días, pero... Seguir leyendo →

Otro julio

Ahí estaba en esos pasillos blancos, tal vez no tan blanco, ni tan pasillos. No podían serlo si me hundía en ellos, no solo me hundía, me rasgaba el alma, es decir aquello profundo que apenas se puede enunciar. Pero... Seguir leyendo →

Carta de un remitente invisible

El viaje fue realmente cansador pero las pilas estaban nuevas al salir, por lo que mucho no me puedo quejar. Hay cierto placer en la queja; quizás por eso llego resoplando a la residencia después de estar un mes sin... Seguir leyendo →

LAN-CHI-TAS

Siempre me gustó el parque Rodó…su variedad de verde, el olor a eucaliptos, los pedacitos de arte desparramados en toda su extensión, su cercanía a la playa, las fuentes en donde “los pobres” aprovechaban para bañarse en días de calor... Seguir leyendo →

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